jueves, 29 de julio de 2010

Mi propia vuelta olímpica

Escribo esto sentado en el mismo lugar donde escribí “El cielo nos queda muy chico” y “El 11 ( tatuado en el alma )”.
La misma silla, la misma mesa…. La misma emoción.
Por mi cabeza pasan tantas cosas que serían imposibles de enumerar.
Los golpes de la vida hacen que uno, por momentos, deje de recordar lo lindo que es llorar de emoción.
Hacía tiempo que no lo hacía como lo hice la otra noche.
Tantas cosas se me pasaron por la cabeza cuando Chandías pitó el final…
Casi las mismas que pasan en estos momentos por mi mente….

Mi infancia de hijo único soñando ser como Paolo Trama, haciendo goles en el patio de mi casa de la calle 57, cuando mi vieja se rompía el lomo para que yo pudiera comer y estudiar guitarra al mismo tiempo…

Cuarenta mil personas rugiendo en el Único, una semana atrás, en el partido de ida solo por la emoción de ver al León una vez más coronarse rey de América.

Cinco mil ser locales contra sesenta y cinco mil visitantes que, para peor de males, estaban en su casa….

Los partidos de aquel glorioso y salvaje equipo de mis compañeros de primaria: Mane, Choli, Mariano, Dieguito, Pablito, Santi, Emi, Estepa, Rami, Janchi… mi inigualable “Estudiantes del Parque Saavedra” en el cual me tocaba ser Oscar Pezzano….
Esos mismos chicos que 30 años después me llamarán porque están emocionados escuchando por todas las radios y canales de TV la canción que escribió el arquero de su equipo..
El gordito que iba al arco… yo.
Eramos unos Animals matándonos a patadas!
Si a alguien le debo mi amor por Estudiantes es a Luis Raimundo, el técnico de aquel glorioso team de niños salvajes que éramos.
Pienso en mi amigo Diego, su hijo, que en aquellos tiempos soñaba ser Juan Ramón Verón para darnos el Campeonato tanto como hoy, su hijo Bruno, sueña ser Juan Sebastián para darnos la Cuarta Libertadores y, por si me quedasen dudas, los veo ( A Diego y a Juan Sebastián ) juntos en el campo del Mineirao con la Copa, esa que tanto soñamos traer de vuelta a casa…

Carlitos Cajade hablándome de SU Estudiantes….

El Ruso Prátola y su lucha desigual contra una enfermedad por demás injusta….

La tarde/noche en que el mismo Diego que jugaba conmigo a los 6 años y dio la vuelta en el Mineirao me dijo: “Rusito, voy a ser el Secretario de Prensa del Club, y quiero decirte que Estudiantes es tan, pero tan grande, que tiene que tener su propia canción” y, por si hiciera falta algo para convencerme, lo llamó a Paolo Trama para contarle que yo soñaba ser como él….

Toda la gente que me escribió para contarme que la canción le traía de vuelta a algún familiar que ya no estaba y que desde la platea preferencial gritaba, ahora, los goles…

Claudia Zozaya, la hija del Profesor Alberto, quien me permitió tener en mis manos la camiseta de su Papá, el primer goleador de la historia del fútbol profesional argentino, y, como no podría ser de otra manera, Pincha.

Todo, absolutamente todo pasa por mi mente….

El hecho de llevar al León en la sangre, en el ADN, en el corazón….
Desde Alberto Zozaya hasta su bisnieto Simón.
Desde Juan Ramón hasta Juan Sebastián.
Desde el Beto Infante hasta Guillermo Trama.
Desde Bilardo hasta el Ruso.
Desde Cacho Malbernat hasta Leandro Desábato.
Desde Osvaldo Zubeldía hasta Mariano Mangano.
Desde Nolo Ferreyra hasta Alejandro Sabella.
Desde el Profe Jorge Kistenmacher hasta el Dr. Roberto Marelli.
Desde Old Trafford hasta Mineirao.
Desde Luis Raimundo hasta su nieto Julián.

En resumidas cuentas, me viene a la mente Estudiantes de La Plata…..

La puta madre, creo que me voy a largar a llorar de nuevo.

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